Remontarse a las palabras del Arq. Frank Lloyd Wright es recordar en la naturaleza como punto de partida. Es recordar que las pautas que nos guían son los mismos frutos que ofrece lo natural. En breve: el contexto dicta la forma.

Si partimos de tal precisión, es imposible comprender a Dubai como un fenómeno propiamente arquitectónico, según Lloyd Wright. Sin embargo, definir al contexto puede ser algo problemático cuando estamos en un mundo cambiante.

La RAE nos dice del contexto:

1. m. Entorno lingüístico del cual depende el sentido y el valor de una palabra, frase o fragmento considerados.

2. m. Entorno físico o de situación, ya sea político, histórico, cultural o de cualquier otra índole, en el cual se considera un hecho.

3. m. p. us. Orden de composición o tejido de un discurso, de una narración, etc.

4. m. desus. Enredo, maraña o unión de cosas que se enlazan y entretejen.

Tomando al segundo punto como base para definir a Dubai, esta ciudad representa una visión modernista sobre la relación forma-contexto, pero aplicada al simulacro contemporáneo. Y si pensamos al espacio universal como no más que modelos cambiantes, el contexto es en sí el cambio mismo. La divergencia de conceptos en Dubai sería entonces una apropiada representación de la metropoli.

Dubai de noche

Conceptualizar a Dubai es hablar del cambio y de la divergencia en sí. La fragmentación del mundo es claro síntoma del vivir contemporáneo y si hablamos de Dubai como la Sodoma de la Arquitectura, bien podemos decir que el mundo en sí lo es.

Modelo del Guggenheim de Ghery en Dubai

Ópera de Dubai, proyecto por Jean Nouvel

Y si los peces y los humanos pueden convivir pacíficamente, se me hace díficil que tales dos íconos puedan en un mismo entorno. Hey, pero la pluricultura de estas ciudades comprueba que seres completamente distintos pueden compartir espacios.