Desde Octubre o Noviembre he esperado con ansias, cada semana, a que le den luz verde a The Mist de Frank Darabont. Claro, siendo la cuarta colaboración entre Stephen King y Frank Darabont, me tenía emocionado. Los antecedentes del trabajo unido de estos dos personajes es impecable. La adaptación de Shawshank Redemption es una maravilla y también lo es The Green Mile. Era sólo justo que pudiera ver la nueva adaptación de uno de los trabajos de King. Pero semana tras semana, abriendo el periódico o una de las páginas de Internet de alguno de los cines de Tijuana, el título siempre estaba programado para la semana entrante. Hasta que lo quitaron de su lista.

Volvió a aparecer en Enero, programando el estreno el 9 de Febrero. Pero ese día tampoco pasó nada. Lo mismo el 14 y el 21. Hasta que por fin, este viernes pasado la sacaron. Qué mal que no llegamos a tiempo a verla ese día. Afortunadamente, pude ir el día de hoy.

Sospecho que los retrasos no eran simples berrinches burocráticos. Después de ver la película, me queda claro porqué hubo tantas personas que se opusieron a la realización del filme. Desde que Frank Darabont escribió el final a la historia inconclusa de King, hubo quienes se opusieron e intentaron condicionar su filmación al cambio de final. Darabont, afortunadamente, nunca cedió.

Desde la escena inicial, con David Drayton pintando a un pistolero, con una gran torre negra en el fondo y una rosa etérea sobre el aire, la historia encuentra su lugar. Al contrario de Hearts in Atlantis, The Mist no esconde sus orígenes y da las suficientes pistas para explicar, a los seguidores de The Dark Tower, que la película es resultado de una puerta que se ha dejado abierta, entre esta dimensión y otro de los níveles de la torre.

Seguramente, esta imagen parecerá familiar a los que vieron la película:

Pertenece a la idealización de Marvel del Crimson King. Y muy probablemente, las criaturas eran soldados del Crimson King. Lo que no sabe él, es que muchas veces son más efectivas las tácticas del mismisimo Randall Flagg que las de CK. Flagg no suelta monstruos, ni mucho menos. Él trabaja a un nivel psicológico, mucho más sutil y efectivo. Explota la naturaleza humana.

Y a continuación alerto de SPOILERS

Por lo que muy probablemente, Mrs. Carmody era producto de Randall Flagg. De cualquier manera, la forma en que la humanidad decae, a una velocidad logarítmica, es uno de los grandes mensajes de esta película. No podemos llamar a ninguno de las dos posturas enteramente racional. Una de ellas había dejado de lado la razón para dejarse llevar por la fe solamente, mientras que el grupo encabezado por David, supuestamente liderado por la razón, sucumbe al miedo y resulta en uno de los finales más depresivos de todos los tiempos.

Irónicamente, debió haber sido feliz. Las fuerzas armadas triunfan. Pero nos dice mucho más que eso, nos habla del salvajismo innato del ser humano. Testamento dado por Golding en The Lord of the Flies o anteriormente reflexionado en Cell por el mismo Stephen King. Es mucho más triste porque había esperanza. Es mucho más revelador porque decidimos apagar las luces, cuando todavía había mucha luz.