Por diversas cuestiones, este pasado viernes no pude hacer nada para festejar el Pi Day. Es una tradición iniciada por los amantes de las matemáticas, en la cual se consume pay hasta más no poder. De cualquier manera, por el día especial les comentaré de algo que llamó mi atención estos últimos días en el mundo de la física.

Discutir física cuántica o cuestiones de hoyos negros sin estudios del nivel de Stephen Hawking es algo insulso, pero divertido, por la cantidad de incoherencias que podemos llegar a decir sin saber. Pero siempre me ha atraído la física moderna, desde el punto de vista más filosófico. Con la llegada de Einstein y su teoría de la relatividad muchas cosas pasaron. El arte se torno más ambiguo porque el hombre se dio cuenta que la realidad es relativa y que lo que es, puede o no ser lo que en esencia es, y además algo más. Por ejemplo la luz, que no es materia, pero sí, y es energía, pero no. En fin, sin duda es influencia directa hacia el posmodernismo literario, que se caracteriza por la dualidad y la ambivalencia de las cosas: Aura de Carlos Fuentes, la vejez y la juventud, la luz y la oscuridad.

Por eso me intriga que se hayan creado hoyos negros hechos de luz. Es algo complicado entenderlo, y un poco más explicarlo. Pero imaginemos, como lo explica el artículo, corrientes de agua, viajando a diferente velocidad, hasta que en medio el agua viaje a tal velocidad, diferente de la que la rodea, que no puede salir. No nos dejemos engañar, Einstein no se equivocó, y la luz no viaja a diferente velocidad, sino a distinta velocidad relativa. En términos simples, todo depende del marco de referencia.

Me parece interesante la relación que podemos hallar de este suceso con la arquitectura. En la entrada anterior hablaba de Dubai, atrapado en el tiempo, por referirse al pasado como su futuro. Y si vemos a Dubai como el horizonte del hoyo negro, parece coherente. Es tal su velocidad de avance, que ha quedado atrapado en el tiempo. Y por supuesto, corresponde a la relatividad artística y deja sin respuesta a la pregunta ¿qué es el avance? y ultimadamente nos sugiere que todo tiene que ver con el marco de referencia, que todo es relativo y que depende del plano sobre el cual se ubique.

Pero el avance científico también atiende a otro de los temas favoritos del posmodernismo: la ironía. La ironía de Venturi al usar una granja como una casa para su propia madre es tan genial como la ironía de usar luz para generar un hoyo negro.

 Vanna Venturi House
Hoyo Negro hecho de luz

¿Qué más nos traerá la ciencia? ¿Y quién se adelanta más, la ciencia o el arte?