La Villa Peet es el primer proyecto construído de Studio Klink y está inspirado en la tipología de una madriguera, en el concepto de sorpresa. Si bien, no parece en absoluto una madriguera por el minimalismo blanco que enmascara a esta casa. Pero los espacios que vinculan son estrechos, hay intimidad en algunos, mientras que otros tienen dobles alturas dándole un poco más de libertad. Las vistas e iluminación ha sido manejada inteligentemente y la casa resulta ser una muy agradable sorpresa; simple en realidad y donde pudo haber utilizado un espacio más lo deja abierto para ultimadamente conectar planta y sección y definir así el parti.