Siguiendo la temática de ciudades piramideles y aunque ya sea noticia algo vieja, he aquí imágenes de la Shimizu Mega-City Pyramid, un gigantesco proyecto urbano en la bahía de Tokio, récord en dimensiones (55 veces la Gran Pirámide de Gizeh), capacidad de usuarios (750,000 habitantes en su área residencial) y personal de construcción (principalmente robots).

La estructura compuesta por una gigantesca armadura o exoesqueleto a base de “pequeñas” pirámides será el primer paso de la construcción. Sus enormes nodos, y los nanotubos de carbono (con dureza de diamante), serán el sistema y material que le permitirá a la pirámide soportar las tremendas cargas generadas por vientos, sismos y tsunamis.

Hace poco comentaba con un compañero lo que seía realmente vivir en una ciudad así. Tanto la pirámide de Tokio como el ziggurat de Dubai proponen poblar una gran cantidad de usuarios dentro de un espacio físicamente delimitado. En adición a los edificios de vivienda contenidos, todo un sistema de tránsito y centros comerciales evidencian que tan independiente se busca que sea la ciudad. También vale recalcar las diferentes necesidades, de nuevo comparando ambos proyectos: la reciente y creciente arquitectura experimental de Dubai en contraste con la saturada y ya bien asentada, pero vanguardista capital del Japón. Dos cuestiones que se me vienen a la mente son sobre el abastecimiento de agua y las consideraciones ecológicas para no dañar el delicado entorno.

Por lo demás, el pensar en la ingeniría del futuro siempre es interesante, y en ocasiones nos remonta a ideas y gustos del pasado. Mucho no falta para vivir a la MegaMan X.