noviembre 2009


 

Profundamente recomiendo el libro 101 Things I learned in Architecture School, de Matthew Frederick (Frederick Dresign Studio) que viene a despejar definitivamente todo el misticismo que envuelve la carrera de Arquitectura, sustentado en la excelente pero elitista ideología de revelar poca información y dejar a la especulación del alumno que tan bien va consigo mismo. Lo que Frederick deseó que existiera en sus años de estudiante ahora está el alcance de todos. El libro contiene enseñanzas bien sintetizadas de varios aspectos del diseño, la presentación gráfica y la creatividad arquitectónica, incluyendo frases de los maestros de arquitectura como “Architecture is the thoughtful making of space” (Kahn) y “Form follows function” (Sullivan). Entre los conceptos básicos, viene como dibujar una línea correctamente, recomendaciones de títulos, acomodo de láminas de presentación y temas de organización espacial  y análisis de la forma.

Ejemplos:

Section

Zaha

De 1896 a 1907 los habitantes de San Francisco pudieron gozar de esta contradicción arquitectónica.

cliff house

Es fascinante verla eregirse en tan impredecible sitio, donde parece casi flotar y a punto de caer. La casa sólo duró 11 años porque fue víctima de un incendio. Pero nos invita a imaginar un mundo de construcciones mal situadas, arquitectura en matrimonio con la geografía equivocada, simplemente por accidente. Vivimos en un mundo donde la equívoca ubicación de la arquitectura es intencional y por otros propósitos. Pero sería más interesante simplemente situar edificios en los lugares menos esperados, simplemente porque sí. Ultraísmo arquitectónico tal vez. Si los poetas lo hacen, ¿porqué no los arquitectos?