De 1896 a 1907 los habitantes de San Francisco pudieron gozar de esta contradicción arquitectónica.

cliff house

Es fascinante verla eregirse en tan impredecible sitio, donde parece casi flotar y a punto de caer. La casa sólo duró 11 años porque fue víctima de un incendio. Pero nos invita a imaginar un mundo de construcciones mal situadas, arquitectura en matrimonio con la geografía equivocada, simplemente por accidente. Vivimos en un mundo donde la equívoca ubicación de la arquitectura es intencional y por otros propósitos. Pero sería más interesante simplemente situar edificios en los lugares menos esperados, simplemente porque sí. Ultraísmo arquitectónico tal vez. Si los poetas lo hacen, ¿porqué no los arquitectos?