Literatura


La segmentación del tiempo es arbitraria, elusiva y engañosa.

El año es un concepto que utilizamos como medida del tiempo. Definimos inicios y finales. Estamos convencidos del momento en el que nos encontramos dentro de una unidad de medida. Utilizar el año como referencia temporal es práctico, conveniente y esencial en la interacción social. Sin embargo, el confundir esta arbitraria segmentación del tiempo como real nos lleva a asignar significado a ciertas fechas. Y hablo de un significado más allá de convención social. Un significado del cual nos apropiamos para actuar o no actuar, no en relación o respuesta a un contexto, sino en intrínsica definición de la experiencia que conllevamos.

Esta construcción conmutativa de símbolos lingüísticos no culmina hoy en intención de mensaje.

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Profundamente recomiendo el libro 101 Things I learned in Architecture School, de Matthew Frederick (Frederick Dresign Studio) que viene a despejar definitivamente todo el misticismo que envuelve la carrera de Arquitectura, sustentado en la excelente pero elitista ideología de revelar poca información y dejar a la especulación del alumno que tan bien va consigo mismo. Lo que Frederick deseó que existiera en sus años de estudiante ahora está el alcance de todos. El libro contiene enseñanzas bien sintetizadas de varios aspectos del diseño, la presentación gráfica y la creatividad arquitectónica, incluyendo frases de los maestros de arquitectura como “Architecture is the thoughtful making of space” (Kahn) y “Form follows function” (Sullivan). Entre los conceptos básicos, viene como dibujar una línea correctamente, recomendaciones de títulos, acomodo de láminas de presentación y temas de organización espacial  y análisis de la forma.

Ejemplos:

Section

Zaha

En las escuelas de arquitectura del mundo se les exhorta a los estudiantes a ver la película de The Fountainhead, protagonizada por Gary Cooper. Afortunadamente, cuando llegó la hora de ver la película yo ya había leído el libro y aprecié la híper simplificación de ideas que sucede en la película. De no haber leído el libro, habría entendido la película como una visión simplista, unilateral y casi ridícula de la profesión del arquitecto. Sin embargo, la trama original de Ayn Rand es mucho más que eso. Enorgullece al arquitecto el trato que se le da en la novela. Pero la película parece haber dado la idea errónea que la historia es acerca de la arquitectura. No lo es. La arquitectura es una herramienta que utiliza Ayn Rand para algo mucho más grande: la filosofía objetivista. La novela es una visión romántica de la arquitectura, y los personajes no son más que arquetipos.

Las ideas de Ayn Rand son radicales. Repudia la misericordia, la compasión, el sacrificio, y mantiene que en un mundo sin dioses, el hombre es dios. Descarta conceptos como la confianza, la emoción y glorifica la razón. Su mundo es romántico a más no poder, y lo encuentro muy atractivo. Es por eso que me encantaría que la historia se adaptara al cine bien hecha. Sí, propongo un remake. Simplemente porque la primera versión no funciona de ninguna forma. Hay dos opciones para el remake. Una es ubicar la historia en su contexto original, u otra mucho más atrevida es adaptarla a la situación actual.

the-fountainhead

En la historia original el movimiento que representa el individualismo de Roark es el modernismo. ¿Qué movimiento es realmente racional, íntegro y honesto en la actualidad? Me parece que el enemigo de Roark no serían los neoclacisistas que insisten en agregar columnas griegas a todas las fachadas. Estoy convencido que la antítesis de Howard Roark es cada cliente que desea repetir el Guggenheim de Bilbao. Creo que el posmodernismo sería el nuevo neoclásico. Esto por el hecho de que el posmodernismo es anti racional, no mantiene a la función, a la integridad del edificio como su máximo enfoque. Sino que el posmodernismo sacrifica al edificio por su imagen. Por supuesto, estoy consciente de la simplicación que se hace de la arquitectura, la cual es necesaria para que ésta actúe como herramienta de Ayn Rand. Igual que sus personajes, la arquitectura debe convertirse en un arquetipo. Y no debemos confundir la extrema complejidad de la naturaleza de la arquitectura con la idea que The Fountainhead maneja. Eso, me parece, sería una gran equivocación.

Ahora pues, muchas veces he leído que Ayn Rand es para adolescentes o para radicales de derecha, aquellos que odian el comunismo. Se víncula al objetivismo con una actitud de rebeldía típica del adolescente. Una ingenuidad desbordante y gran inocencia son aspectos necesarios para poder creer en lo que dice Rand, dicen. Y los que lo dicen se convierten en arquetipos que la misma autora dibujó en sus obras. Tenemos a Wynand de The Fountainhead o a Robert Stadler de Atlas Shrugged como exponentes de aquellos que se han vuelto escépticos de su propia capacidad. Sin embargo, no considero que las obras de Rand sean los mandamientos de la moral, ni mucho menos. Al contrario, el individualismo es supremo. Y cada uno de los héroes de Rand tienen diferencias entre ellos. Esto es mucho más evidente en Atlas Shrugged, en donde su visión se ve completamente realizada.

En fin, no tengo sugerencias en cuanto a un director o a un cast de actores para un posible remake de The Fountainhead. No obstante, por alguna razón los nombres de Christopher Nolan, Alfonso Cuarón, Clint Eastwood y Lars Von Trier me vienen a la mente. No tengo idea de que pasaría si alguno de ellos tomara la dirección, pero sería muy intrigante ver una entrega de parte de cualquiera de ellos. Sin mencionar que Atlas Shrugged también está disponible para adaptación…

atlasshrugged

El 25 de mayo se celebra internacionalmente el día de la toalla. No muchos lo saben y es por tanto el terrible menosprecio a tan importante objeto. La toalla es, según The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy el objeto más elemental y util del viajero. Tiene diversos usos, entre ellos puede servir para llamar la atención de otro viajero, recostarte sobre ella, también es util en combates, puede servir de abrigo en el frío, y con un poco de creatividad puede salvar la vida en multiples situaciones de peligro mortal, sin mencionar que puedes secarte con ella.

Por lo que este 25 de mayo, exorto a todos que agarren su toalla y salgan con ella en sus peligrosas jornadas a la escuela, el trabajo o el vasto espacio fuera del planeta.

spaceballtowelday

Falleció el gran escritor uruguayo a los 88 años de edad. De Benedetti se puede decir que era un gran poeta, un gran escritor y un gran pensador. Mas, su grandeza recae en la simplicidad de sus palabras. Cada oración suya es dolorosa, son como flechas al alma; pedazos de espejos que nos reflejan y nos cortan con su aguda certeza.

He aquí un poema del maestro:

Estados de ánimo

		A veces me siento
		como un águila en el aire.
			-Pablo Milanés

Unas veces me siento
como pobre colina
y otras como montaña
de cumbres repetidas.

Unas veces me siento
como un acantilado
y en otras como un cielo
azul pero lejano.

A veces uno es
manantial entre rocas
y otras veces un árbol
con las últimas hojas.
Pero hoy me siento apenas
como laguna insomne
con un embarcadero
ya sin embarcaciones
una laguna verde
inmóvil y paciente
conforme con sus algas
sus musgos y sus peces,
sereno en mi confianza
confiando en que una tarde
te acerques y te mires,
te mires al mirarme.

La ausencia de actividad en Laberíntico se ha debido, entre otras cosas, a la muerte de mi computadora. Sin embargo, no quisiera dejar pasar (aunque ya lo dejé) los 25 años de la muerte del gran escritor argentino Julio Cortázar. El 23 de febrero se han cumplido 23 años sin el genio de la literatura. En mi opinión el más talentoso del relato corto, sobrepasando incluso al maestro Borges y a Poe. Sin adentrar mucho en la hermenautica, sus relatos son poderosos porque ven al mundo con ojos plenamente abiertos y muy atentos. Y es mi opinión también, que inclusive su obra más extensa Rayuela es tan sólo una colección de relatos cortos conectados, son las elipses de una vida, el vacío entre episodios.

He aquí Preámbulo de Instrucciones para dar cuerda a un reloj:

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

… es un poeta norteamericano que juega con la sintaxis de las palabras a tal punto de hacer sus poemas absurdos en estructura. Aún así mantienen una enigmática riqueza fonética:

my sweet old etcetera
aunt lucy during the recent

war could and what
is more did tell you just
what everybody was fighting

for,
my sister

isabel created hundreds
(and
hundreds)of socks not to
mention shirts fleaproof earwarmers

etcetera wristers etcetera, my
mother hoped that

i would die etcetera
bravely of course my father used
to become hoarse talking about how it was
a privilege and if only he
could meanwhile my

self etcetera lay quietly
in the deep mud et

cetera
(dreaming,
et
cetera, of
Your smile
eyes knees and of your Etcetera)

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