septiembre 2009


Hace una semana regresé de un viaje de estudios a San Francisco. Muchas de las inolvidables vivencias en esta ciudad de amor y libre expresión fueron, afortunadamente, arquitectónicas. Y es que, como bien señaló un profesor, pareciera que las interacciones humanas son también parte de la atracción turística. No obstante, es una ciudad muy avanzada en urbanismo, bioclimatismo y arquitectura moderna, considerada una de las más bellas del mundo y uno de los mejores lugares para vivir. Les presento un enlistado de las 10 mejores vivencias espaciales (no necesariamente edificios)  que tuve, incluyendo lugares de Oakland y San José, que fueron parte del viaje.

 ¡Al extremo!

10. Marin Civic Center y CV Morris Gift Shop (Xanadu Gallery)- Frank Lloyd Wright

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Marin Civic Center fue uno de los últimos encargos de Wright. Su organización espacial es intrigante: una línea recta que se tuerce en una sección rompiendo la aparentemente infinita continuidad. De hecho, el conjunto tiene como unidad un módulo alargado con jardinera y un vacío en las plantas superiores, coronados por un tragaluz en forma de bóveda de cañón rebajada. La ventilación y el recorrido hacia el punto de fuga de la imagen es muy agradable. La Morris Gift Shop (hoy Xanadu Gallery) es completamente hermética, con un gran muro de ladrillo como fachada, recordando al maestro Louis Sullivan. Cruzando el complejo arco del acceso, se aprecia la vista a lo que podríamos llamar un pequeño Museo Guggenheim, con la escalera circular trazada perimetralmente con respecto al centro de la galería. No son las obras más impresionantes, ni son tan extrovertidas como nos gusta ver en la arquitectura de Wright, pero aluden a su etapa experimental más madura.

9. The Tech Museum of Innovation – Ricardo Legorreta

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“Ya llegaron los mexicanos”, se oye decir cuando, doblando en una esquina de San José, aparecen enormes volúmenes anaranjados y recubiertos de azulejos. Por dentro, el Tech alude al mismo purismo formal, pero sólo en arquitectura. Es uno de los sitios más divertidos e interactivos por visitar, con pantalla IMAX, cadenas de ADN hechas con recetarios de cocina y robots que retratan tu rostro en poco tiempo.

8. Cathedral of the Christ of Light, Oakland – Craig W. Hartman

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La catedral del Cristo de la Luz de Hartman pronuncia un impacto visual en todas sus facetas, y en varias ocasiones tiene impregnada la esencia Mies-esca, aplicada a la arquitectura religiosa. Luz, escala divina, iconografía, mausoleo, vidrio, acero… Literalmente, Dios está en los detalles.

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7. San Francisco – Oakland Bay Bridge y Golden Gate Bridge

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Espacios de transición materializados en colosos de metal. Transitar en autobús o caminar a través de estos puentes llega a desorientar la capacidad de detectar escalas si estamos acostumbrados a ver armaduras sólo en edificios. Otra gran ventaja que tienen es la panorámica que ofrecen, pues la gente los ha hecho protagonistas urbanos cuando no cumplen una función principal ni de foco ni de recinto. Ahora me estremece más el poder de Magneto en X-Men United.

6.  Golden Gate Park (y todos sus jardines)

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Incluyo todas las áreas verdes de esta zona. A lo que voy es que, es incomparable el aire que aquí se respira, es un lugar perfecto para hacer ejercicio, y la escala de los árboles es abrumadora. La gente simplemente vive feliz y satisfecha. Hasta las ardillas son amables y brindan indicaciones en caso de que alguien se pierda, y no le tienen miedo a las cámaras…

 

Descuiden, continuaré el top en los próximos días…

Fotografías: Alex Ruiz  

¡Al extremo!

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La semana pasada el sentido aventurero y la curiosidad nos invadió a Ruth, Chava y a mí. Ruth muy valiente en el volante decidió que iríamos a adentrarnos en lugares desconocidos de la colonia Libertad, en Tijuana. Omitiré detalles que nos convertirían en caso de estudio de un centro de psicología; el hecho es que de callejón en callejón no dejabamos de ver más perros, más niños, más casas, más fiestas y el hecho de que nosotros no habíamos sido invitados a ninguna. El cielo estaba oscuro, la luna en su fase creciente y pocas luces, muchos carros y más niños por todas partes. Cierto es que la ciudad es un gran caos, son muy pocas las zonas realmente planeadas y las zonas residenciales son emergentes , espontáneas e inevitablemente frecuentes en este momento.

No obstante, las zonas escondidas en el los subterráneos virtuales de Tijuana representan la imagen más cercana a la idea de laberinto que tiene la ciudad. No dejabamos de pensar en nuestros caminos como parte de un laberinto. Lugares sólo conocidos a los que han nacido y crecido ahí para, muy probablemente, nunca salir de ahí. Muy similar a una película de Tim Burton los caminos llevaban a sitios inesperados, bifurcaban y se volvían tangentes a la frontera volviendo en sí mismos, muchas veces terminando en sin salida. Los rostros de la gente mostraban expectativa, sabiendo que nadie pasa por ahí sin propósito. Supongo que éramos la excepcion. Para ellos el laberinto es un hogar.

De ahí que evoque uno de los primeros artículos que escribí para el blog en el que describo el potencial de imaginar a la ciudad como tal. La ciudad laberíntica ofrece dos posibilidades: es una ciudad de paso, un camino, o es un recinto. El laberinto como recinto a diferencia del bien planeado espacio ofrece nuevas posibilidades, entre ellas, la de espontaneidad y crecimiento desordenado. Ésto, indudablemente, impacta al pensamiento de los habitantes de Tijuana. Actualmente lo estamos viendo: universitarios y profesionistas de la ciudad se expresan con increible creatividad y un pensamiento divergente (tal y como es la ciudad). Análogamente, las zonas perdidas, los sitios escondidos generan marginación y pobreza: aislamiento y desolación. Escondidos en los más recónditos lugares de la ciudad, es imposible para los habitantes el pertenecer. Si se ausenta el espíritu de territorialidad se pierde la identidad y el resultado es urbicidio, es decir, el daño a la ciudad.

Estas observaciones, claro está, no son exclusivas a la colonia en cuestión. Tijuana se vive como tal. Inclusive, esta realidad no es sólo de Tijuana, sino de muchas otras ciudades en el mundo. En cuestión de infraestructura hay varias cosas que se pueden sugerir: homogeneidad arquitectónica (en espíritu, no en estilo), conexión vial, focos urbanos accesibles, educacion global y cultura familiar.

Una foto que tomé en Tijuana y que edité para representar dramáticamente la imagen de la ciudad.

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